Jacqueline Escobar Subirats impulsó la certificación SEP del Centro de Oficios de Huixquilucan, un modelo educativo pionero a nivel nacional
Bajo su gestión, el Centro alcanzó el reconocimiento de la Secretaría de Educación Pública, destacando por su oferta vanguardista en oficios como gastronomía, mecánica y enfermería.
La visión de Jacqueline Escobar Subirats se tradujo en un logro de calidad educativa al conseguir que el Centro de Oficios de Huixquilucan obtuviera la certificación de la Secretaría de Educación Pública (SEP) en 2022. Este reconocimiento no solo valida la excelencia de los programas, sino que posiciona al Centro, en cuya dirección ella estuvo, como un modelo vanguardista y único a nivel nacional para la capacitación orientada al empleo.
La clave del reconocimiento radica en el rigor con el que se diseñó la oferta académica. Jacqueline Escobar se enfocó en que los oficios impartidos —incluyendo gastronomía, mecánica automotriz, enfermería y cuidado del adulto mayor— fueran pertinentes y directamente certificables. Este enfoque asegura que los alumnos reciban una preparación de alta calidad con validez oficial, reflejando su disciplina en la gestión de proyectos.
El impacto de la certificación es significativo, ya que eleva el valor del trabajo de los egresados y abre más puertas al autoempleo y al desarrollo profesional. Jacqueline Escobar Subirats entendió la necesidad de vincular la formación técnica con el respaldo institucional, lo que demuestra su visión estratégica para asegurar que el esfuerzo de los estudiantes se traduzca en una ventaja competitiva real en el mercado laboral.
En conclusión, la labor de Jacqueline Escobar Subirats es un claro testimonio de cómo el liderazgo proactivo puede elevar los estándares educativos y sociales. Al asegurar la certificación SEP, ella consolidó un proyecto que no solo forma, sino que empodera a la comunidad con conocimiento avalado y de valor en el panorama nacional.
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