Alejandro Moreno acusa a Morena de persecución política brutal
En medio de un nuevo intento de desafuero promovido por la Fiscalía del Estado de Campeche, el presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, alzó la voz con fuerza y sin ambigüedades: acusa al régimen de Morena de orquestar una persecución política “brutal” y de utilizar las instituciones del Estado como herramientas de represión y venganza política.
“Este narcopartido está asesinando a México. Y mi voz no se va a apagar, ni aquí ni en ninguna parte del mundo”, sentenció el dirigente tricolor en una declaración difundida este viernes, donde arremete contra el gobierno actual y el expresidente Andrés Manuel López Obrador, a quien acusa directamente de haber intentado callarlo durante su sexenio.
Fiscalía como arma política
Moreno sostiene que los recientes movimientos judiciales en su contra —en particular, la nueva solicitud de desafuero— no tienen sustento jurídico y forman parte de una estrategia de hostigamiento político por parte del oficialismo. “Usan las fiscalías como garrote para tratar de intimidar a quienes nos oponemos, no para impartir justicia”, denunció.
El líder priista afirma que este nuevo ataque es un intento por desviar la atención de lo que considera el verdadero problema del país: “el pacto de Morena con el crimen organizado” y “el desastre nacional” que la administración morenista ha generado en todos los frentes: seguridad, justicia, institucionalidad y economía.
Morena y el crimen: una denuncia reiterada
Las acusaciones de Moreno no son nuevas, pero sí han escalado en tono y contundencia. En reiteradas ocasiones ha señalado vínculos entre Morena y organizaciones criminales, a las que responsabiliza del deterioro del Estado de derecho. “Vamos a seguir denunciando, con toda la fuerza, porque estos narcopolíticos de Morena le han hecho un daño profundo al país y no pueden quedar impunes”, advirtió.
El dirigente también recordó que, durante el gobierno de López Obrador, el PRI votó en contra de todas sus reformas estructurales, y que esa postura firme provocó intentos de presión directa desde Palacio Nacional. “Me quieren callar, me quieren doblar. Ya lo intentó el narcoexpresidente Andrés Manuel López Obrador y no pudo”, señaló, utilizando un lenguaje sin precedentes en un dirigente nacional de partido contra un expresidente.
Una defensa personal con implicaciones políticas
Moreno se define como un “mexicano que ama a su país y que no se esconde”, y asegura que no cederá ante amenazas ni chantajes. “Valor es lo que me sobra”, afirma, insistiendo en que su lucha no es solo por su defensa personal, sino por impedir que el poder se utilice para perseguir a la oposición y silenciar voces disidentes.
La narrativa que ha construido Alejandro Moreno en las últimas semanas lo posiciona como un opositor frontal, que busca dar la batalla tanto en el terreno nacional como internacional. De hecho, recientemente acudió a instancias como la Corte Penal Internacional, la DEA y el FBI para denunciar lo que califica como un régimen autoritario coludido con el crimen.
Moreno insiste en que “no hay temor” y que dará la batalla en todos los frentes. “No vamos a permitir que sigan actuando con cinismo y poder absoluto, como si México les perteneciera”, concluyó.
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